Fue un flechazo a primera vista.

Esta familia se enamoró de él en cuanto vieron su fotografía y decidieron venir a conocerlo.

La química fue inmediata y Tofu también se enamoró rápidamente de quién iba a ser su familia.

No tuvieron problema en sacar licencia y arreglar papeles como lo manda la ley en los casos de los perros ppp.

TOFU, al que un día abandonaron y dejaron tirado como basura, ahora es feliz, cuidado y mimado por una familia que lo adora.

Creemos en los milagros, creemos en los finales felices y por eso seguimos luchando buscando una nueva vida a los abandonados.

Gracias familia por adoptar, que seáis muy felices junto al encantador Tofu.